Happy City

Happy City

Fotografía de Kurt Hollander

Inauguración: viernes 8 de Febrero 2013, 20hs.

HAPPY CITY
Kurt Hollander

A lo largo de un kilómetro de carretera muy transitada y llena de
talleres mecánicas, bodegas y gasolineras, aparecen más que una docena
de construcciones, enormes y exuberantes, que nada tienen que ver con
la ciudad de Santo Domingo en la República Dominicana donde se
encuentran. Algunos parecen palacios, otros oficinas corporativas,
mientras otros se ven como bungalows o comunidades suburbanas, pero
todos tienen nombres evocativos y están diseñadas con la idea de
inspirar el sentido de la fantasía, más cercana a la arquitectura
kitsch de Las Vegas o Niagara Falls que el Caribe (aunque los moteles
fueron construidos a partir de 2000 por empresarios chinos). La

prostitución es legal en la República Dominicana, y la isla es un destino para el turismo sexual de EEUU y Europa, pero sin embargolos que van a estos moteles de amor son en la gran mayoría parejas locales. Santo Domingo es una ciudad densamente poblada en una isla
tropical dominada por una cultura religiosa y conservadora, y estos
moteles sirven como una válvula de escape importante.

Sales de la carretera y entras debajo de un arco grande con neón que
anuncia el nombre del motel. Escoges un cuarto sencillo o un suite
(con jacuzzi y disco privado incluido) y manejas tu coche dentro de
uno de los cajones libres para estacionar. Una vez adentro, la puerta
del garage descenderá para que tu y tu acompañante puedan salir del
coche sin que nadie les viera. Unos minutos después de entrar al
cuarto, un timbre sonará y tienes que abrir una pequeña puerta
empotrada en el muro. La puerta da a un espacio vacío, que da a otro
espacio vacío perpendicular con otra puerta. Por la forma que este
construida en L, solo veras la mano del empleado quien te pasa una
bolsa de plástico con todo lo que vas a necesitar (dos toallas, dos
pedazos de jabón, dos chocolates y dos condones). También te pasa la
cuenta, que pueda costar solo 15 dólares por dos horas. Una vez
instalados, puedas pedir comida del menú (arroz frito, mariscos, chow
mein), botellas de ron o whiskey, o cócteles preparados. La televisión
de gran pantalla tiene varias canales de sexo y estaciones de videos
musicales, o puedas escuchar lo ultimo en reggaeton o merengue en el
radio. Ahora, estas listo a empezar tu aventura por Happy City.

Kurt Hollander
Originario de la ciudad de Nueva York, aunque lleva mas de 20 años
viviendo en la ciudad de México. Fue editor de Poliester, una revista
de arte contemporáneo de las Americas, de 1993-2000; autor de los
foto-libros El Super (RM, 2006) y Sonora: el mercado de la magia (RM,
2008); escribe y ha publicado fotos en el Los Angeles Times, Letras
Libres, The London Guardian, Huffington Post y otros medios. Su
autobiografía, Several Ways to Die in Mexico City (Feral House), con
32 páginas de fotos, acaba de salir en 2012 en EEUU y se publicará en
España y México en 2013. Ha tenido exposiciones de sus fotos en La
Panadería, Salón Des Aztecas, Bellas Artes, Rotunda Gallery (NYC), y
va a tener una exposición individual este año en el Museo y Archivo
Fotográfico en la ciudad de México

Comments are closed.