Dus Necrótic

Instalación del Colectivi La Resistance

Museo de la Ciudad

Performance de una a cinco de la tarde.

La destrucción, objeto de repudio para unos, motivo de belleza para otros y medio de creación para algunos. Pudiera sonar absurdo, pero todo acto de creación implica un acto de destrucción. Conceptos opuestos son a la vez complementarios. En este caso, la destrucción de una oficina lleva a la creación de una nueva pieza de arte. El colectivo de artistas “La Résistance”, formado por Claudia Alicia Hernández, Marco Antonio Hernández, Jorge Granados y Raúl Cuevas, crea un espacio donde el espectador puede apreciar el proceso de la destrucción de un espacio cotidiano y a la vez presenciar el acto de reconstrucción, la creación, del mismo espacio llevado a cabo por los mismos

artistas.

Este performance se lleva a cabo hasta el viernes 30 de noviembre, en el Museo de la Ciudad, de una a cinco de la tarde, con el apoyo del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes.

La destrucción siempre ha sido parte de la rutina del ser humano. Algunos incluso disfrutan esta acción, no por nada el mundo está plagado de conflicto y guerras que claman la vida de miles de personas. En el arte también existe la destrucción aunque el proceso artístico en sí, sea un acto de creación.

Los escultores, deben destruir una gran pieza de material para darle forma y así generar un objeto estéticamente bello. Durante el proceso creativo, varias ideas deben de ser desechadas para poder obtener una idea final.

La obra describe la destrucción de un espacio tan cotidiano y familiar para todos como lo es una oficina. Para algunos es un espacio sofocante y monótono, para otros es algo importante pues es el sustento de su economía y su principal fuente de ingresos. Pero seamos honestos ¿A quién no le gustaría destruir una oficina? o ¿Qué sentirían las personas al ver una oficina destruida? ¿Qué sentimientos o qué emociones despertaría en ellas? Todo ser humano, o por lo menos una gran mayoría, tiene una parte que goza de la destrucción por su manera tan abstracta de descomponer y a veces evocar recuerdos, esfuerzos, etc. Pero la destrucción sólo será vista a través de fotografías y videos. El espectador entrará en contacto directo con la otra cara de la moneda, la reconstrucción, la creación, pues en las pilas de muebles de oficina destruidos se encontrará con personas que intentan reconstruirlos. Para su sorpresa, serán las mismas personas que se muestran en las fotografías destruyendo la oficina con tanto gusto. ¿Porqué estarán reconstruyendo lo que destruyeron? ¿Estarán castigados? ¿Se habrán arrepentido? Estas preguntas generarán curiosidad en el espectador y despertarán el interés por la obra. Más sorpresas se llevarán cuando los autores de la destrucción, los inviten a formar parte de su intento por reconstruir el espacio. De esta manera, el espectador estará inmerso en el concepto de creación por destrucción y podrá disfrutar de admirar el procedimiento y de ser parte de él.

El objetivo de la obra no es más que el de cautivar al espectador con el procedimiento que la misma obra plantea, presentándole el proceso de la destrucción mediante audiovisuales y el proceso de la creación mediante el performance. El ver a los mismos autores reconstruyendo lo que destruyeron la hace atractiva y genera interés en el espectador incluso invitándolo a participar en el proceso. De esta manera se le permite ser parte de la instalación y del performance mismo habiendo aportado un minuto de su tiempo al arte.

El uso de la destrucción como motivo artístico no es algo nuevo y ya ha sido explorado por algunos artistas. Tomemos por ejemplo, a la artista contemporánea Valerie Hegarty, donde una de sus más famosas obras consisten en realizar copias de obras de arte del pasado para después “destruirlas”. Esto lo hace sometiendo dichas réplicas a diversos tipos de tortura El objetivo es que la obra sea un testigo a la destrucción que se le

sometió. Otro buen ejemplo es la artista española Cristina Lucas quien realizó un

performance, el cual consistió en destruir a martillazos una copia de la escultura del Moisés de Miguel Ángel. El trabajo de esta artista es muy similar al que se realiza en esta instalación “Dus Necrótic”, en el ex convento de Capuchinas.

Comments are closed.