Taller de piñatas

 

Taller de Piñatas en la Biblioteca Infantil del Museo de la Ciudad

La Biblioteca Infantil del Museo de la Ciudad está llevando a cabo un taller muy atractivo, los días martes 7 y 14 de diciembre de cinco a siete y media de la tarde; y los domingos 5 y 12, de once de la mañana a dos de la tarde. La cooperación para el uso del papel de china, el cartón, el engrudo y la olla de barro, es de treinta pesos.

Aunque en la actualidad la piñata constituye un elemento central de los cumpleaños y otros eventos festivos de celebración, sin embargo su origen es muy complejo e interesante y no se relaciona con el entretenimiento infantil.

La historia de la piñata se remonta a varios siglos atrás. Se sabe que llegó a México por medio de los colonizadores españoles y éstos, a su vez, la conocieron por los italianos. En realidad la piñata tienen su primer origen en China, y se dice que fue el explorador Marco Polo quien la llevó a Italia en el siglo XII al conocerla en Oriente.

Marco Polo vio cómo los chinos confeccionaban una figura de vaca, de buey o de búfalo cubierta con papeles de colores a la que le colgaban instrumentos agrícolas. Esta figura animal hueca tenía un uso ritual, ya que con ella realizaban una ceremonia al inicio de la primavera, coincidiendo con el año nuevo chino. Los colores de la figura representaban las condiciones en que se desarrollaría el año, siempre en relación con la agricultura. El buey o la vaca estaban rellenos de semillas de cinco clases que se derramaban cuando los mandarines las golpeaban con varas de colores.

Según el ritual, después de haberla vaciado, se quemaba el papel. Entonces la gente trataba de obtener un poco de esas cenizas, puesto que eran consideradas de buena suerte para todo el año.

Cuando esta tradición llegó a Europa, pasó de ser un mito pagano a ser cristiano, debido a las fuertes creencias religiosas de la Edad Media europea. La piñata se usaba para la celebración de la Cuaresma. Así, al primer domingo se le llamaba Domingo de Piñata. La piñata era una olla de barro con papeles de colores llena de dulces. Para romperla, las personas se vendaban los ojos.

Cuando llegó a la Nueva España, y considerando su ambiente festivo, se le usó para atraer a la gente a las ceremonias religiosas. Posteriormente el pueblo se apropió de ella para las celebraciones populares y fue así como se ha mantenido entre nosotros.

Hay varias versiones del significado religioso que tiene la piñata pero las más aceptada es la idea de que representa la lucha del hombre contra las pasiones o los pecados capitales. Valiéndose de la fe – simbolizada por el palo – el hombre tiene que destruir el maleficio de las pasiones, golpeando y finalmente rompiendo la piñata. Ya vimos que la piñata original tiene forma de estrella con siete picos. Los colores brillantes de la tentación del demonio – suelen presentar al mal como algo llamativo para que cautive al hombre y ceda a la tentación – y cada pico representa cada uno de los siete pecados capitales en la religión cristiana – soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.

Romper la piñata simboliza la destrucción del mal y así se descubren los frutos que hay dentro de la piñata , que representan las gracias de Dios. El relleno de la piñata es símbolo del amor de Dios porque al romper con el mal, se obtienen los bienes “divinos”.

El taller de piñatas de la Biblioteca Infantil del Museo de la Ciudad, se lleva a cabo los martes y domingos de diciembre, con el apoyo del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes.

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