Lo que somos / Vad du är

Lo que somos / Vad du är

Arte sueco desde México

de Jim Thorell y Elin Elfström 

Exposición dividida en 4 capítulos:

Inauguración capítulo 1 

viernes 3 de diciembre, 2010, 20:00 hs.

Abiertas hasta el 16 de enero, 2011 

Capítulo 1: Inauguración 3 de diciembre 2010

Capítulo 2: Inauguración 28 de enero 2011

Capítulo 3: Inauguración 18 de marzo 2011

Capítulo 4: Inauguración 6 de mayo 2011

Capítulo I

EXPULSIÓN: EL CAMINO DEL INFIERNO ESTÁ EMPEDRADO DE BUENAS INTENCIONES

de Jim Thorell

La experiencia personal de lo correcto y lo equivocado se tiene que someter a los estándares morales de la sociedad. Fuera de ellos somos renegados.

El anarquismo se pronuncia por la liberación de la mente humana del dominio de la religión y la liberación del cuerpo de la coerción de la propiedad; liberación de los grilletes y restricciones del gobierno. Se pronuncia por un orden social basado en la libre agrupación de individuos…

Emma Goldman

En este sentido o nos salimos voluntariamente o somos expulsados de la sociedad. Para convertirnos en cualesquiera que sea la ilusión que tengamos de lo correcto y lo equivocado.

Tengo una visión de gente fracasando en sobrevivir la realidad de la expulsión, una visión humorística de gente internándose en la naturaleza salvaje y siendo absorbida por los vastos dominios que residen fuera de lo que la sociedad controla. La libertad es algo mucho más difícil de alcanzar si tu verdadero esfuerzo es para estar cómodo. Cosa que la mayoría de nosotros desea. Ser alimentados y abrigados.

Baso mis imágenes en las consecuencias de gente cómoda buscando la libertad y encontrando la muerte directa. No el horror, sólo la muerte. Por el consentimiento a sus acciones. 

 

Jim Thorell Statement 

En una jerarquía académica la posición de las ideas y la medición del intelecto son tan vívidos y vulgares que no soporto vivir en la tradición.

Crear sistemas más amplios y más complejos es algo por lo que la sociedad se ha esforzado desde el amanecer de la industrialización, ir en la dirección opuesta parece casi imposible pero necesario.

Crear en lugar de consumir, hacerse redundante. Señalar la ausencia de propósito y confiar en que hay cualidades universales en la práctica de reproducir arte.

Si creemos en el fin del arte, sólo voy a través de los movimientos de la creación, una acción cursi.

Pero creo que distanciarte de tu práctica al aceptar cualquier jerarquía de ideas es el fin de la vida. O adaptarte a una visión naif que te proteja es una acción igual de horrible.

Creo que todas las imágenes han sido igualadas, mi mayor experiencia de las imágenes es, con la misma frecuencia digital que real. Y por real no entiendo la materialidad de la imagen sino la misma subjetividad de la visión personal. Trabajo con imaginería subjetiva, no del natural ni como modelos fotográficos sino usando proyecciones personales.

Me gusta mantener las imágenes simples y accesibles, como las imágenes comerciales que consumo. Me gusta que el material, los colores y las pinceladas sean prácticos. Simplistas.

Uso la necesidad como regla, los materiales tienen que estar a la mano, a menudo encontrados. Los colores crean deberes, si tengo una lata de spray púrpura uso púrpura. Siempre hay un uso para cualquier color. No tengo una clara preferencia, pero me gustan los colores brillantes con muchos rojos. La digitalización en la fotografía hizo accesible el detalle y la responsabilidad en una forma con la que no quiero competir. Confío mucho más en mi propia irresponsabilidad. Mis fallas, mis defectos y mi subjetividad.

No quiero que la expresión sea muy articulada, me divierten las cualidades azarosas en el sabotaje de una línea recta o un mensaje verbal.

Prefiero materiales difíciles de documentar por alguna razón. Imágenes que son difíciles de traducir en un lenguaje digital.

Papel que se ondula, lienzos que se desgarran, madera que truena.

Quiero que la pintura esté o bien húmeda y fuera de control o bien seca con mucha fricción, Confío en la elegancia accidental. Escojo los formatos grandes porque ellos desarman mi zona de confort.

Este texto necesita ser editado pero ¿quizá tú puedes hacerlo? Confío en ti.

Jim Thorell

CHICAS LOCAS <3

de Elin Elfström

No suelo leer nunca revistas de chismes. De verdad. Cuando quiero ver algo miserable simplemente me miro en el espejo. Para comprobar doblemente que realmente existo, me tomo malas fotos con mi cámara digital. Y si esto no fuera suficiente o si no encontrara lo que estoy buscando, pinto la foto.

Pintar crea otra parte física tuya, fuera del cuerpo. Algo que no puedes ver en el espejo o en fotos. Es la imagen misma la que quiere salir, porque desesperadamente y sin saberlo lo necesitas.

Un día vi a Britney Spears llorando en Mc Donalds. Comencé a comprar cada número de la revista con las más íntimas y arriesgadas fotos de paparazzi. Recorté las mejores y las guardé. Las organicé en bolsas de plástico y álbumes de fotos. Me senté a mirarlas fijamente y, finalmente, a pintarlas.

Vi una frágil y familiar ilusión de grandeza con las estrellas de mi propia generación surgida en los 80s. Como Kurt Cobain y Van Gogh, ellas son incapaces de manejar su talento, su profundidad, su creatividad. Su locura. La brillantez conduce a comportamientos extremos.

Si Britney se siente tan mal, debe ser un genio, y si yo me siento tan mal como ella también debo ser uno. Ahí yace la fascinación por los derrumbes mentales de las estrellas. Ahora sólo veo imágenes que contienen cierta percepción retrospectiva. Cualquier crisis sobrevivida debe conducir a la reflexión. Una Jessica Simpson introvertida, Lindsay Lohan con los ojos perdidos en el espacio, una Jessica Alba esperando por un mensaje de texto. Y las fotos que las estrellas se toman a ellas mismas hacen un círculo completo. Ellas miran atentamente, se aseguran de que existen y después lo suben a su twitter – sólo para estar seguras. Una forma de tener control de y entender su ser, como han sido los autorretratos por siempre.

Elin Elfström 

 

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