Marionetas de Rajasthan

Kathputli: Marionetas de Rajasthan

  • Compañía Banyán
  • Museo de la Ciudad
  • Domingos al mediodía de octubre y noviembre

El Gran Titiritero de la Memoria, alista así los hilos de los personajes de su historia, con virtuosos dedos provoca los movimientos sutiles del recuerdo, y presenta las marionetas de la leyenda ante maravillados ojos. La Compañía de marionetas Banyán presenta en el Museo de la Ciudad el espectáculo Kathputli. Las funciones se llevarán a cabo los domingos de octubre y noviembre a partir de las doce del mediodía. La cooperación será de treinta pesos, gracias al apoyo del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes.

Para el mes de noviembre, la Compañía entregará al público queretano un programa nuevo titulado “Kaplan: historia de un tigre”, realizado mediante teatro de sombras. Estas funciones de noviembre se realizarán los jueves, viernes y sábados, a las ocho de la noche.  

Kathputli es, en rajasthaní, Danza de Madera. Danza alegre llena de humor y colorido, ligada al alma campesina de la región semidesértica de Rajasthan en el noroeste de India. Profana, entretiene a niños y adultos por igual con trucos y volteretas, bailes y canciones. Sagrada, sus personajes representan a héroes legendarios, a dioses y santos tanto del Hinduismo como del Islam. La vitalidad de este teatro nace de pueblos hijos del desierto: instinto de vida de los oasis; y de legendarios grupos de nómadas, guerreros y majarás, que durante siglos han habitado una encrucijada: frontera y puerta de rutas comerciales. No es casualidad que la Compañía Banyan de Marionetas elija el Kathputli para, después de un intervalo de casi cuatro años, volver a Querétaro. La Compañía se formó en el 2003 en esta misma ciudad, y en nuestra primera temporada, en el Museo Regional de Querétaro, habíamos utilizado una ecléctica colección de marionetas conformada en su mayoría por títeres provenientes precisamente de Rajasthan. Lo que no sabíamos en esos entonces es que aquellas marionetas eran las que los titiriteros confeccionan para los turistas, y que son talladas en una madera más ligera y con mecanismos más simples.

La presentación de “Kathputli: Marionetas de Rajasthan”, concluye un largo periodo de formación en el que el director, Diego Ugalde De Haene, estudió teatro de títeres con maestros de las tradiciones de Europa, Oriente Medio, India y Birmania. Un viaje que comenzó con la esperanza de reencontrar la fuerza de las raíces del teatro de títeres y que con el paso del tiempo se convirtió en toma de conciencia de la situación límite en que se encuentran. En el caso específico de Rajasthan, los grandes maestros de la tradición de marionetas de hilos han tenido que emigrar a los grandes centros urbanos. La modernidad rompió los vínculos tradicionales que permitían a los titiriteros recorrer las aldeas con su espectáculo recibiendo a cambio pago y comida. Diego Ugalde estudió con los maestros de la Kathputli Colony en Nueva Delhi, una villa miseria sin servicios básicos donde viven hacinadas más de quinientas familias de titiriteros. Las marionetas son su razón de ser. Se tallan en madera de mango, árbol sagrado bajo el cual Krishna y la vaquera Radha consumieron su amor. Después, las marionetas se pintan con colores vivos y se visten utilizando viejos saris, luego se colocan los hilos. Antes de animarlas en el espectáculo, se deben llevar las marionetas al templo donde se realiza una ceremonia de tres días. Las marionetas se convierten en dioses.

Los espectáculos de Kathputli mezclan personajes de varias fuentes y tradiciones, son un espejo del espíritu de un pueblo campesino, pero, al tocar arquetipos profundos del espíritu humano, son un espejo de todos nosotros. La coquetería de la bailarina Anarkali, la bravuconería del encantador de serpientes, los malabares de Nimbuwallah, por más distantes que estén los desiertos de Rajasthan, estos personajes nos asombran y emocionan a todos. Si bien los titiriteros cuentan que esta tradición les fue transmitida por Maestros Persas hace más de tres siglos, en Irán en cambio se cree que las marionetas de hilo provienen de India. Hay tradiciones similares en toda Asia Central y en Turquía. No es improbable que así como los gitanos salieron hace siglos de Rajasthan y llegaron hasta México, las marionetas de hilo hayan recorrido ese mismo camino para llegar a Europa y luego a nuestro País. En el océano de la cultura de la humanidad, corrientes invisibles nos conectan con universos distantes. Este espectáculo es un respetuoso homenaje a esas corrientes submarinas del alma universal. Es también un emocionado saludo a los maestros de la gran familia Bhatt, la casta de los titiriteros de Rajasthan, quienes en las condiciones más difíciles siguen creando sueños, sembrando semillas de luz que resisten a las tinieblas de un mundo implacable que borra su pasado y corre hacia un futuro invisible.

La cita para este espectáculo familiar, es a las doce del mediodía cada domingo de octubre y noviembre en el ex convento de Capuchinas.

2 Responses to “Marionetas de Rajasthan”

  1. Jimena Sandoval says:

    Hola!

    Ayer fui a ver las marionetas de Diego y me encantaron. Me gustaría me mantengan al tanto de futuras representaciones.

    Felicitaciones por tener cosas tan sencillas que llenan tanto!

    un abrazo

    Jimena Sandoval

  2. Mercedes says:

    Diego!!! ni idea que te estabas presentando aquí!! espero poder ir este domingo!
    FELICIDADES!!